Salud

Hantavirus: la huella emocional que sigue latente por culpa de la covid

La actual crisis sanitaria ha reavivado el trastorno de estrés postraumático que dejó la pandemia en algunas personas

El recuerdo de la pandemia vivida en 2020 sigue velada en la memoria
El recuerdo de la pandemia vivida en 2020 sigue velada en la memoriaMAGNIFICLA RAZÓN

Han pasado más de seis años desde que la Covid-19 paralizó el mundo y marcó un antes y un después en la vida de muchas personas. Puede parecer tiempo suficiente para curar las heridas que aquella situación dejó; sin embargo, después de lo visto estos últimos días por culpa de la crisis sanitaria del hantavirus, quizá todavía no sea suficiente.

La incertidumbre, el miedo colectivo y la sobreexposición constante a información disparan el riesgo a sufrir episodios de ansiedad, estrés o fatiga emocional, condicionados en gran medida por lo vivido en 2020. «En la consulta no hemos notado que haya un aumento de pacientes derivados de esta nueva crisis sanitaria. La realidad es que la pandemia de la Covid-19 nos hizo aún más resilientes a situaciones extremas», asegura Laura Armesto, presidenta de la Sociedad Española de Psicología Clínica.

El hantavirus nos ha obligado a volver a escuchar palabras como cuarentena, contagio, aislamiento o mascarillas. «Es normal que todo esto nos retrotraiga, inevitablemente, a recordar aquellos meses tan duros de la pandemia. Y aunque la mayoría puede enfrentarse a ello con cierta normalidad, es normal que aquellas personas que sufrieron más ahora revivan sentimientos de incertidumbre y de miedo», reconoce Mónica Pereira, coordinadora del Grupo de Urgencias y Emergencias del Colegio Oficial de la Psicología de Madrid.

En concreto, aquellas personas que sufrieron la pérdida de un familiar por culpa de la covid, que vivieron el confinamiento de forma dramática o que estuvieron ingresados en la UCI con riesgo de muerte, son los más frágiles a la hora de sufrir el trastorno de estrés postraumático. «Esta circunstancia les hace más vulnerables ante situaciones de incertidumbre», asegura Pereira. Y aunque ahora la seguridad esté garantizada y no haya riesgo de contagio, es posible que en algunas personas se despierten esas heridas emocionales que la pandemia provocó: «Cada vez que se produce una situación similar, se aviva el miedo, que es como si estuviera adormecido por la rutina. Por eso, situaciones semejantes o que nos recuerdan al trauma vivido pueden despertar esos sentimientos de angustia y ansiedad», advierte Pereira.

Así, puede darse el caso de sentir inquietud, dificultad para dormir o ansiedad. «Una señal de todo ello puede ser estar permanentemente buscando información sobre el hantavirus, incluso cayendo en el error de no mirar fuentes oficiales», explica Pereira. De hecho, tal y como alerta Armesto, «la sobreinformación eleva el riesgo de creerse bulos o informaciones desacertadas, lo que a su vez genera más angustia y miedo. Es un círculo vicioso muy peligroso».

Las herramientas con las que cuentan los psicólogos para enfrentarse a esta situación pasa por enseñar al paciente maneras de centrarse en el presente. «Es habitual que estas personas se enfoquen en un futuro catastrófico, poniéndose en lo peor, de ahí que con ellos nos centremos en reforzar las habilidades de gestión para aprender a vivir el presente», detalla Pereira.

Impacto en los 14 viajeros

Si el temor puede afectar a cualquiera, es lógico entender que los 14 españoles que viajaron a bordo del MV Hondius sean los más vulnerables a sufrir el impacto de esta crisis sanitaria. «El miedo a caer enfermo y la angustia por la actual cuarentena en el Hospital Gómez Ulla pueden traducirse en episodios de ansiedad grave tanto en los pacientes como en sus familiares, de ahí que el apoyo psicológico sea crucial para ellos», afirma Armesto.