
Investigación
Estos son cuatro perfiles clínicos que redefinen la endometriosis en mujeres jóvenes
El análisis de 22.000 afectadas revela que el 29% tiene una enfermedad en la que dominan los síntomas psicológicos y neurológicos como ansiedad, depresión o migraña

Un estudio internacional publicado en la revista científica Human Reproduction y liderado en España por el Instituto de Investigación Sant Pau (IR Sant Pau) ha identificado patrones de síntomas de endometriosis que van "mucho más allá" de las manifestaciones ginecológicas clásicas. El trabajo, que analiza datos de más de 22.000 mujeres, confirma que la enfermedad se expresa en perfiles clínicos muy distintos y que la mayoría de las pacientes en edad reproductiva presentan una sintomatología marcada, compleja y con impacto directo en su calidad de vida.
La endometriosis, que afecta a alrededor del 10% de las mujeres en edad fértil, se ha descrito tradicionalmente como una enfermedad asociada al dolor menstrual intenso, al dolor pélvico crónico y a la infertilidad. Sin embargo, el estudio amplía de forma significativa esta visión al integrar 19 síntomas y comorbilidades que incluyen dolor abdominal, alteraciones gastrointestinales, migraña, ansiedad, depresión, fatiga crónica o síndrome del intestino irritable.
El análisis se centró en mujeres premenopáusicas, consideradas el grupo más representativo de la enfermedad activa. En esta cohorte, los investigadores identificaron cuatro grandes patrones de síntomas. El primero, que agrupa al 18,8% de las pacientes, se caracteriza por una elevada carga de enfermedad, con dolor intenso, síntomas gastrointestinales y alteraciones del estado de ánimo. El segundo, que representa el 30%, muestra síntomas moderados, principalmente relacionados con el dolor y la esfera emocional. El tercer perfil, que incluye al 29%, está dominado por síntomas psicológicos y neurológicos como ansiedad, depresión o migraña. El cuarto, que afecta al 20%, presenta una carga sintomática mucho menor.
Esta distribución contrasta con la observada en la cohorte global del estudio, donde el grupo con menor carga clínica era considerablemente más numeroso. Para los autores, esta diferencia refuerza la idea de que la endometriosis en edad reproductiva "rara vez es una enfermedad silenciosa" y que la mayoría de las pacientes se concentran en perfiles con una sintomatología claramente definida, lo que subraya la necesidad de abordajes clínicos más personalizados.
El estudio analizó también a las mujeres con endometriosis y adenomiosis concomitante, una enfermedad estrechamente relacionada en la que tejido similar al endometrio crece dentro de la pared muscular del útero, provocando dolor intenso y sangrado menstrual abundante. En este grupo, los perfiles clínicos fueron significativamente más severos que en las mujeres con endometriosis sin adenomiosis. El 57% de las pacientes se concentraba en los grupos con mayor carga sintomática, caracterizados por dolor intenso, síntomas gastrointestinales y afectación emocional.
Diferencias en la calidad de vida
Los investigadores observaron además diferencias relevantes en los indicadores de calidad de vida entre los distintos grupos. Las mujeres con mayor carga sintomática presentaban peor salud física y mental, más limitaciones para realizar actividades cotidianas y más dificultades en ámbitos como las relaciones sociales o el bienestar emocional. Para los autores, estos hallazgos sugieren que los perfiles identificados no reflejan solo formas distintas de manifestación de la enfermedad, sino también niveles de impacto muy diferentes en la vida diaria.
La endometriosis sigue siendo una de las enfermedades ginecológicas con mayor infradiagnóstico y con más variabilidad clínica. Los autores del estudio subrayan que será necesario profundizar en estos perfiles y en su relación con factores hormonales, inmunológicos y neurológicos para avanzar hacia una medicina más personalizada. También apuntan que la identificación de síntomas que van más allá del ámbito ginecológico puede ayudar a que profesionales de otras especialidades, como digestivo, neurología o salud mental, contribuyan a detectarla antes y de forma más precisa.






