
Incendios
El virulento incendio de Orés arrasa ya más de 4.500 hectáreas y obliga a desalojar cuatro municipios
Más de 400 efectivos luchan contra un fuego crítico que ya ha dañado viviendas en Asín y cuya evolución se mantiene incierta ante las extremas temperaturas y el viento racheado

El incendio forestal de Orés, en la comarca de las Cinco Villas, ha calcinado ya más de 4.500 hectáreas, consolidándose como uno de los siniestros más complejos y peligrosos de la última década. La gravedad de la situación ha obligado a activar el Nivel 2 de emergencia tras un avance imparable de las llamas, que han saltado desde los campos de cultivo hacia la densa masa forestal, cercando cuatro municipios que han tenido que ser evacuados por completo ante el riesgo inminente.
Despliegue nacional y coordinación
El operativo de extinción, coordinado bajo el Plan Especial de Protección Civil (PROCINFO), cuenta con un despliegue de más de 400 efectivos y 60 medios técnicos, incluyendo un contingente de 14 aeronaves que luchan contra el reloj. La respuesta ante la catástrofe ha adquirido un firme carácter nacional con la incorporación inmediata de la Unidad Militar de Emergencias (UME) y el apoyo del Ministerio para la Transición Ecológica. Además, la solidaridad interregional se ha materializado con el envío de refuerzos desde Navarra, Castilla y León, La Rioja, la Comunidad Valenciana y Cataluña para tratar de contener un perímetro dividido en cinco sectores críticos.
Cerca de 80 personas permanecen realojadas en el polideportivo de Ejea de los Caballeros, mientras que 54 ancianos han tenido que ser trasladados de urgencia desde sus residencias hacia la capital aragonesa. En la localidad de Asín, el fuego ha alcanzado ya una decena de inmuebles, provocando daños estructurales severos en varias viviendas. El aislamiento de la "zona cero" se ha agravado por el cierre total de las carreteras A-1204 y CV-813, fundamentales para la comunicación en la comarca.
El factor meteorológico
El consejero de Interior, Roberto Bermúdez de Castro, ha advertido que el control de las llamas "llevará días" debido a una noche de vientos erráticos que ha frustrado parte del trabajo realizado. Los profesionales desplegados se enfrentan a una meteorología hostil, con aviso amarillo por temperaturas de 35 grados y una humedad relativa que se desploma hasta el 20%. Estas condiciones, sumadas a rachas de viento de 40 kilómetros por hora, complican especialmente las labores en el flanco izquierdo del incendio.
Mientras el grueso de los recursos se concentra en blindar las poblaciones de las Cinco Villas, la preocupación se extiende a otros focos activos en la provincia de Huesca, concretamente en Peña Montañesa y Castanesa. La prioridad absoluta del dispositivo se mantiene en la salvaguarda de vidas humanas, en una batalla contra el fuego cuyo desenlace dependerá críticamente de la evolución de las rachas de viento en las próximas horas.






